sábado 3 de noviembre de 2007

Un Lugar en la Naturaleza

Esta historia fué creada por mí hace bastante tiempo y ahora voy a intentar rehacerla con lo que me acuerde. La creé para un concurso de literatura al cual en realidad no pude participar, porque tenía doce años y me enteré, demasiado tarde, de que tenía que tener de trece a dieciocho para poder entrar, así que mi hermano mayor entró por mí, y ganamos el tercer premio. Al pensar en el tema, no se me ocurría nada, así que tomé un libro de mitología griega y decidí imitar a las leyendas. Con eso, y con un poco de ayuda de mis familiares, fuí pensando en la trama del cuento Un Lugar en la Naturaleza. Para esta nueva versión pienso agregar otra clase de elementos, imitando en algunos sentidos el estilo descriptivo de Las Mil y Una Noches, a su vez tendiendo a divagar.



Se dice, aunque más saben los Dioses, que existió en algún momento en la bella Mesopotamia una dríada que era tan hermosa que podía dar celos a los tulipanes más bellos, el hechizo de su figura era tan fuerte que ante cualquier hombre mortal ella sería deseable, mas también era pura como el agua clara de un río, y nunca aería ante ninguna tentación. Era esta dríada tan bella que parecía que Afrodita misma la había moldeado con su propia mano, con el molde perfecto de la hermosura, y su nombre era Nexia.

La hermosa dríada Nexia vivía solitaria en un bosque que ella cuidaba, y que era tan hermoso como ella. Tan hermoso hera el bosque que toda clase de pájaros volaban hacia allí solo para verlo aunque sea una vez en su vida. Tan hermoso era, que no había ningún lugar donde no existiera laarmonía, y no exagero cuando digo que era tan hermoso este bosque, que a las flores, que las había de todas las clases posibles y durante todo el año crecían, casi se las podía ver sonreir debido a su felicidad y armonía.

Esto no se le pasó por alto a Deméter, la Madre Tierra y Diosa de la Cosecha, quien cierta noche decidió ir a buscar a la responsable de tan maravilloso paisaje: la dríada Nexia.

Al descender hacia el bosque, Demeter se posó sobre la superficie deun río, sin notar que allí Nexia se estaba bañando, mientras entonaba una alegre canción, que hacía que pájaros de todas las clases se acercaran a oírla.

Deméter decidió ocultarse detrás de unos arbustos para escuchar la canción, y salir cuando la dríada terminara de bañarse.

Cuando ella salió, su cuerpo desnudo, mojado a la luz de la luna era más bello que nunca. La dríada en ese momento sedisponía a vestirse cuando, enfrente de ella, vió a una mujer extraña, no percatose que era una Diosa, y se apresuró a ocultar su desnudez con sus manos, tímida y no acostumbrada al contacto con otras personas.

-¿Quien eres yqué haces en mi bosque?-dijo la dríada.

-Descuida, mi nombre es Deméter, soy la Diosa de la Cosecha y portadora de las estaciones, la Madre Tierra. Vístete y así podremos hablar apropiadamente.

La Dríada se vistió y, todavía con rubor en sus mejillas por la manera en que se había encontrado con la Diosa, la dirigió la palabra.

-Me... me habías dicho que querías hablar conmigo ¿De qué es eso de lo que querías hablarme?

Deméter sonrió -Verás niña, por la manera en que tú cuidas del bosque que es tu hogar es que yo, siendo una Diosa, admiro lo que haces, podría decir incluso que me facilitas el trabajo.

-Me siento muy halagada por tus palabras y por tu visita.

-Yo también me siento bien al finalmente hablarte, y para recompensarte por lo que haces, he decidido concederte cualquier cosa que esté en tu voluntad, siempre y cuando aquello que desees esté en mis posibilidades, por supuesto.

La dríada se quedó callada unos momentos, luego de un tiempo miró a Deméter y se sonrojóaún más que antes, y luego contestó.

-Yo... Quiero tomar tu lugar como Madre Tierra, aunque sea por un tiempo.

La Diosa, naturalmente, se sorprendió, ya que no esperaba semejante respuesta de la ninfa que, después de todo lo que hacía ¡Solo pedía hacer más!

-Puedo hacer eso, pero debo preguntarte ¿Porqué es que deseas reemplazarme? ¿No te alcanza con ser la guardiana de tus bosques?

-No, no es eso, amo a mi hogar más que a mi propia vida, sin embargo, si me dices que cuido bien de él, no me gustaría ser egoísta y no poder cuidar de otros lugares, además, aunque soy capaz de disfrutar de los árboles, plantas y animales que ustedes los Dioses permiten que me acompañen, deseo poder disfrutar de todo el mundo, verlo todo, en vez de encontrarme sola en el bosque, por eso es que quiero ser la Madre Tierra, si es que a tí no te molesta, por supuesto...

Deméter comprendió los motivos de la dríada, y aceptó a la demanda, después de todo había accedido a concederle una voluntad, y eso es algo que podía hacer.

-Muy bien, tomarás mi lugar, pero antes debo enseñarte algunas cosas.


Bueno, veré cuando sigo con la historia, supongo que de momento nadie lo estará leyendo así que no molestará que lo divida en dos, lo cual lo hace menos pesado para leer y más aliviante para escribir.
¡Mucha suerte!

jueves 1 de noviembre de 2007

Aquí empieza todo

Fue Platón, o quizás Socrates, dependiendo de la versión, quien dijo que existían dos mundos, un mundo de realidades, donde las cosas se manifiestan físicamente y nada es perfecto, y un mundo ideal hecho de ideas.

Este último mundo es inmutable, ya que en vez de contener objetos, contiene la esencia de los objetos, previa a su manifestación a la realidad. Cada uno de los objetos, en esencia, es perfecto, pero el Demiurgo, que es el artista que moldea el mundo, define como serán finalmente y vuelca los objetos en el mundo. Solo que como el Demiurgo no es perfecto(ningún artista lo es) los objetos del mundo físico no son tal cual como los del mundo de las ideas.

Pero ¿A qué voy con esto? Ya es hora de que me explique.

La filosofía griega, además de establecer una excelente metáfora para la existencia del universo, no falla en definir perfectamente la idea de artista, ya que, en nuestras mentes, siempre existen ideas que se necesitan volcar en el mundo físico, definiendo así los dos mundos entre los cuales el hombre se ve atrapado. Cada uno de nosotros somos los artistas, que buscamos la manera de expresar nuestras ideas, que son esencias en estado puro, al mundo físico, ya sea mediante la pintura, la escritura o la simple oratoria o gestualización.

Todos imaginamos, todos fantaseamos y todos soñamos, y principalmente todos queremos compartir nuestros sueños. Bienvenidos a mi Blog, donde intentaré expresar algunos de los míos mediante breves historias que lleguen a mi imaginación.

Mi nombre es Leandro Nicolás Toniut, aunque para los propósitos actuales puedo ser el Demiurgo.